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miércoles, 2 de diciembre de 2015

MANUALIDADES

22 adornos de navidad que puedes hacer tú mismo


La navidad es una gran época para decorar, pero también genera muchos consumos que a veces no son responsables. 

Estas 22 ideas de adornos de navidad que puedes realizar con materiales que tal vez ya no usas son una gran opción para disfrutar de unas fiestas más sustentables. Hay más de 20 posibilidades: ¡seguro que alguno de estos materiales lo tienes en tu casa!

1. Corona de navidad con gomitas

Este adorno de navidad es ideal para celebrar con niños: sorpréndelos con una corona de dulces, ¡que podrán comer al final de los festejos! Así, no tendrás luego un adorno que no necesitarás más durante todo el año.

2. Engranajes como adornos

Algunos de los elementos que tienes en tu casa pueden servir como adornos de navidad para el árbol sin tener que hacer nada para transformarlos. Unos viejos engranajes pueden ser una original opción. ¡Prueba con otros elementos y colócalos en tu árbol!

También puedes pintarlos de dorado u otro color para que combinen mejor con tu decoración. 

3. Arbolito de bolsillos

Tu árbol navideño no tiene por qué ser tradicional. Esta opción también es buena para espacios compartidos como la oficina. Utiliza restos de tela, que pueden ser de bolsas viejas o incluso recortes de los bolsillos de prendas de ropa que se encuentre en mal estado, y arma un árbolito en la pared en el que se pueden dejar pequeños regalos sorpresa.

4. Duendes con piñas

Si vives en una zona en la que puedes recoger piñas, estos pequeños gnomos son ideales, porque puedes hacerlos con cualquier retazo de tela de color que tengas en tu casa, y una esfera que puede ser de madera, telgopor, o mejor aun, reutilizada.

5. Luces con cápsulas de café

¡Las cápsulas de café vacías tienen forma de campanas! Decóralas como te guste y luego agranda su perforación para pasar por ellas una tira de luces navideñas. De una forma sencilla tendrás una hermosa guirnalda luminosa.

6. Bola de nieve con frasco, sal y juguetes

Las bolas de nieve son uno de los adornos más bonitos de la navidad. Puedes hacerlas tú mismo con materiales completamente reutilizados: un frasco de vidrio con tapa, sal gruesa, y juguetes pequeños, o viejos adornos de navidad.

7. Campanita con pote de yogurt

Éste es un adorno sencillo que puedes realizar con potes vacíos pintados, decorados con cintas o algunos elementos navideños que quizás te quedaron del año anterior. Es una buena idea si quieres hacer muchos, ya que es muy económico.

8. Bolitas de navidad con CD's

Si tienes unas esferas de tu árbol navideño que ya no te gustan, ¡decóralas pegándoles pedacitos de cd's encima para crear nuevos adornos de navidad!

9. Bolitas de navidad de papel de diario o revista

Éste es un adorno de navidad muy sencillo que puedes realizar con papel, un material que probablemente tengas en abundancia. Haz una bola arrugada y cúbrela con rollitos hechos con tiras de ese mismo papel. 

10. Pesebre hecho con corchos

Si quieres armar el clásico pesebre pero no tienes espacio, es ideal esta idea de mini-pesebre con corchos que puedes hacer en unos minutos, vistiendo los corchos con retazos de tela que tengas en tu casa, y dibujando con marcador indeleble una carita. 

11. Campanitas en tazas

Si tienes campanitas navideñas que ya no te gustan, puedes darles un nuevo uso pegándolas dentro de unas tazas invertidas y colocándoles un moño encima. Si utilizas cinta adhesiva, luego puedes sacar la campanita y volver a usar la taza. 

12. Coronas con corchos

Las coronas de navidad, tradicionalmente de muérdago, pueden realizarse casi con cualquier material. Si tienes muchos corchos, ésta es una fácil opción que podrás hacer. Además, si no quieres la clásica corona circular, puedes hacer una letra o figura que te guste, rellenarla de corchos y colocarla en la puerta de tu casa. 

13. Corona de colores

Otra idea para realizar adornos de navidad es hacer esta corona original y colorida. No hace falta que uses los colores tradicionales: cubre un círculo con pequeños objetos de crochet, botones, bolitas navideñas viejas, pompones, flores de tela, ¡o lo que encuentres!

14. Corazones de masa

Estos corazones, que pueden hacerse en segundos con un cortante para galletas, están hechos de masa, con harina y agua, a la que puedes agregar pintura. Son ideales para hacer con niños. Otra alternativa es hacerlos de masa de galletas y hornearlos: ¡Regala adornos comestibles!

15. Figuras de arcilla

Ésta es una opción similar para hacer con los niños. Puedes conseguir arcilla o barro para manualidades en una librería, o prepararla tú mismo con barro en tu casa. Algunos de estos materiales secan en frío o puedes hornearlos. Cortar las figuras es fácil con un cuchillo sin filo. Cuando estén secas, a los más pequeños les encantará decorarlos con pintura acrílica.

16. Arbolitos de tela y botones

Ésta es una idea muy sencilla para hacer arbolitos originales de colores y que ocupan muy poco lugar. 
Para hacerlos recorta círculos de telas que no uses y pégalos unos sobre otros. En el centro, coloca un botón; seguramente tengas en tu casa alguno que se haya desprendido y nunca volviste a coser. Luego decora con ellos unos conos que armes con cartón. 

Antes de pegar el botón, puedes pasarle un hilo por los orificios. Parecerá que el árbol está cocido, pero simplemente habrás recortado y pegado círculos.

17. Bola de nieve con bombilla

Otra idea para hacer bolas de nieve con elementos reciclados es reutilizar lamparitas o bombitas eléctricas. Como base, usa tapitas. Adentro debes colocar algún juguete o adorno navideño, y un poco de arena, sal o papel picado para lograr el mágico efecto al agitarlo. 

18. Muñeco de nieve con envases de yogurt

Este muñeco de nieve fácil de realizar queda muy bien con una lámpara dentro. Además, los niños pueden cambiarle la ropa y la cara para jugar y divertirse. 

19. Corona de cintas

Otra idea para realizar una corona que no respeta ni los materiales ni los colores tradicionales. Además, está hecha en pocos minutos, realizando moños con cintas de colores. Si tienes cinta de diferentes motivos que te haya sobrado, puedes hacer una corona multicolor para decorar tu hogar con alegría. 

20. Flores o estrellas con latas y chapitas

Para hacer estos adornos debes cortar una lata de gaseosa o cerveza por la mitad, y luego recortar la parte que rodea la base en forma de pétalos. Con un punzón, puedes hacerle círculos. En el centro, coloca una chapita de botella, ¡y listo! Cuélgalas donde más te guste. 

21. Adornos con pasta

Si unas pastas secas se pusieron feas, puedes pintarlas y utilizarlas para hacer estos adornos de navidad muy originales. 

22. Adornos para el árbol con botellas de PET

Las botellas de PET son un desecho que se genera en grandes cantidades en las ciudades y es bueno aprovechar cualquier ocasión para reciclarlas. Cortándolas en tiras,puedes utilizarlas para hacer estas esferas navideñas ecológicas para el árbol. Para que te sea más sencillo, pinta las tiras y déjalas secar antes de pegarlas. 

Éstas son algunas opciones para realizar adornos de navidad, pero puedes hacer las que se te ocurran. Incluso puedes combinar diferentes ideas de reciclado, por ejemplo decorando con alguno de estos adornos este árbol de navidad hecho de botellas de PET.

¡Disfruta de una navidad sustentable!

lunes, 26 de enero de 2015

Aplazamiento de la recompensa y aprendizaje emocional

Aplazamiento de la recompensa y aprendizaje emocional
Introducción
En la década de los sesenta, en experimentos que se realizaron durante 30 años, Walter Mischel, de la Universidad de Columbia, demostró la correlación entre la capacidad para controlar los impulsos básicos en la infancia y las características en la vida adulta. Estos estudios ponen de manifiesto la importancia del aprendizaje emocional, en edades tempranas, en el contexto educativo.
Descripción del experimento
La investigación de W. Mischel fue llevada a cabo con preescolares de 4 años de edad. Se les dejaba solos en un aula con una golosina en la mesa y se les ofrecía otra, como recompensa, si eran capaces de esperar 20 minutos el regreso del experimentador, sin tocar la golosina.1
Para un niño de 4 años, constituye un reto importante. La confrontación entre deseo y autocontrol o entre gratificación y demora es extraordinaria.  El control de la impulsividad y la capacidad de gestionar las emociones, y su relación con la voluntad, conlleva importantes aplicaciones educativas. ¿Se imaginan que la respuesta del niño pueda reflejar el carácter o trayectoria que pueda seguir años después en la vida? Pues en eso consistía el estudio.
La investigación, que se llevó a cabo con hijos de trabajadores del campus de la Universidad de Stanford, prosiguió  hasta la graduación en la escuela secundaria e incluso más allá.
Los niños que fueron capaces de esperar utilizaron diferentes métodos, como taparse los ojos para resistir la tentación, cantar, jugar o hablar consigo mismos (ver video). Los más impulsivos eran incapaces de resistir la tentación y cogieron la golosina a los pocos segundos de la marcha del experimentador. Al cabo de unos años (entre doce y catorce) se evaluó, a través de unos test escritos, competencias y habilidades generales que presentaban los ahora adolescentes.
Las diferencias emocionales y sociales que presentaban los adolescentes que a los 4 años fueron incapaces de reprimir sus impulsos, eran extraordinarias respecto a los que aplazaron la recompensa de la segunda golosina. Los que a los 4 años de edad fueron capaces de resistir la tentación  eran socialmente más competentes, afrontaban mejor las frustraciones de la vida, eran más responsables y seguían siendo capaces de demorar las gratificaciones al perseguir sus objetivos. Sin embargo, una gran parte de los preescolares que mostraron de niños un comportamiento más impulsivo presentaban una baja autoestima, eran más indecisos, soportaban peor el estrés  y eran más proclives a discutir y pelearse. Pasados todos estos años, seguían siendo incapaces de aplazar la recompensa.
Pero lo más sorprendente es que, cuando se evaluó a los niños al terminar el instituto, los resultados académicos de los que no supieron dominar sus impulsos a los cuatro años de edad eran peores. La evaluación, que fue realizada por los propios padres, demostraba que los niños que fueron más pacientes al llegar a la adolescencia, mostraban una mayor predisposición al aprendizaje, razonaban y se concentraban mejor y eran capaces de llevar a cabo los objetivos planteados con mayor decisión. Además, obtuvieron mejores puntuaciones en los SAT (Test de Aptitud Académica, examen preuniversitario). Las pruebas de aplazamiento de la recompensa de los niños a los 4 años predecían mejor que el cociente intelectual (CI) los resultados en el SAT.
Análisis y conclusiones
Los resultados analizados demuestran que existe una correlación directa entre la falta de voluntad, a edades tempranas, y una vida con connotaciones negativas alcanzada la mayoría de edad. Sin embargo, no podemos hablar de una causalidad. Según el propio Walter Mischel, “hay pocas cosas en un niño pequeño que nos digan cómo será después su vida. Así que el hecho de que la habilidad analizada sea fácilmente apreciable en una edad muy temprana y de que tenga correlaciones a largo plazo hace que plantee un reto interesante en cuanto a su evolución y funcionamiento”.2
El dominio de los impulsos y la capacidad de interpretar las situaciones sociales, que se pueden considerar habilidades emocionales, se pueden aprender. Esto enlaza directamente con dos conceptos, muy importantes en el ámbito educativo: la motivación y la voluntad. De esta última  sabemos hoy que no es innata. Como explica José Antonio Marina en su libro El misterio de la voluntad perdida, hemos de impedir que el niño pase  del deseo a la acción. La impulsividad se puede educar enseñando al niño a darse instrucciones  a sí mismo y a obedecerlas.Y es que el autocontrol emocional puede utilizarse para mejorar la motivación y ejecutar mejor los objetivos planeados, como podría ser el de realizar un trabajo o un examen, en el caso del alumno.
En determinadas ocasiones somos incapaces de explicar racionalmente porqué tomamos las decisiones4. La comprensión de un problema o el análisis de un texto culmina gracias a la perseverancia. En un instante determinado, todo aquello que parecía inconexo acaba teniendo sentido. Lo que Walter Mischel describe como “el aplazamiento de la gratificación autoimpuesta dirigida a metas”5, es decir, la capacidad de reprimir los impulsos al servicio de un objetivo (como responder las preguntas de un examen o acabar los estudios), seguramente compone la esencia de la autorregulación emocional.
El aplazamiento de la recompensa constituye un recurso educativo que determina un modo de motivación. Para inculcar estos hábitos tenemos que utilizar procedimientos similares a otros automatismos, como pueden ser los lingüísticos. Esto establece una auténtica educación del inconsciente. El proceso de construcción de la voluntad ha de ser progresivo. El niño comienza obedeciendo las órdenes del entorno familiar (como el bebé las órdenes de la madre), y luego, con el paso del tiempo, las propias. Lo importante es que estas órdenes sean prácticas y pueda obedecerlas.
Desde nuestra experiencia docente estamos acostumbrados a percibir la dejadez y la inconstancia en algunos de nuestros alumnos. La nueva Psicología Positiva, impulsada por Martin Seligman, establece seis virtudes, comunes en todas las culturas, cada una de las cuales despliega una serie de fortalezas. Aunque todas tienen implicaciones educativas, es especialmente interesante analizar la virtud valor. Según Seligman, las fortalezas que componen esta categoría, reflejan el ejercicio consciente de la voluntad hacia objetivos encomiables que no se sabe con certeza si serán alcanzados.6 La perseverancia o el valor constituyen fortalezas de esta categoría. El alumno valeroso actúa y el perseverante comienza lo que acaba. Los docentes tenemos que ser capaces de transmitir a los alumnos que los errores forman parte del proceso de aprendizaje y que han de ser asumidos con naturalidad.
El período de la infancia hasta los ocho años, aproximadamente, resulta decisivo de cara al carácter y conducta que desarrollará el adulto7. Las investigaciones llevadas a cabo por Walter Mischel demuestran que los niños empiezan a ser capaces de prevenir el futuro con cuatro años, no antes. La aparición a esta edad de la conciencia les permite entender que, esperando veinte minutos, tendrán la recompensa de las dos golosinas.
Otros experimentos llevados a cabo, muestran cómo mejorar el autocontrol de la habilidad analizada. Si se induce al niño, con antelación, con propuestas del tipo “piensa en la golosina como si fuera un trozo de papel”, un niño muy impulsivo que en condiciones normales sería incapaz de inhibir el impulso, es capaz de esperar al ser inducido a mentalizarse.
Las implicaciones pedagógicas sobre el aprendizaje de la voluntad son enormes. Los profesores sabemos que la interacción en el aula con el alumno, ha de suponerle una experiencia interesante y motivadora. Pero, en determinadas situaciones, para alcanzar los objetivos planteados no se encuentra la motivación y hay que recurrir a la voluntad. En este caso, las creencias que el alumno tiene sobre sus propias habilidades tendrán un gran efecto. Aquí es donde jugarán un papel decisivo el optimismo y la esperanza, los cuales permiten crecernos ante las dificultades afrontadas.
Evidentemente, el temperamento de cada niño permitirá la adquisición con mayor facilidad de unos hábitos que otros, pero la influencia de la educación (y por supuesto de otras condiciones externas) puede modificar algunas de las respuestas innatas8. La educación del carácter del alumno, entendido como el conjunto de hábitos -y no sólo intelectuales- bien asentados en nuestra memoria que influyen en la conducta, ha de permitir la adquisición de  referencias válidas que sirvan para mejorar el comportamiento.
Por todo ello resulta necesario un cambio de modelo educativo, por el que firmemente abogamos, que ha de conllevar unos criterios y planteamientos revolucionarios en la profesión de docente. La enseñanza de la gestión emocional, asumiendo con naturalidad la presencia de emociones positivas y negativas, aunque intentando beneficiar las primeras en detrimento de las segundas, ha de preceder a la enseñanza de contenidos académicos y la formación de especialistas. Es una cuestión de voluntad. Y sabemos que se aprende con el paso del tiempo.
Jesús C. Guillén
1Yuichi Soda, Walter Mischel y Philip K. Peake : « Predicting Adolescent Cognitive and Self-Regulatory Competencies From Preschool Delay of Gratification », Developmental Psychology, 26, 6 (1990), págs 978-986.
2Entrevista de Eduardo Punset  a Walter Mischel, en Redes 35: Ser feliz es cuestión de voluntad.
3Marina, José Antonio Marina, El misterio de la voluntad perdida, Anagrama, 1998
4  Según el neurobiólogo  Pierre Magistretti, queremos creer que somos dueños de nuestras decisiones y destino porque pensamos que todo se fundamenta en evaluaciones racionales. Pero nuestras decisiones se toman también teniendo en cuenta procesos inconscientes. Es esta realidad inconsciente la que permite que no exista un determinismo guiado por las experiencias y que todo sea previsible y racional. Magistretti, Pierre; De Ansermet, François, A cada cual su cerebro. Plasticidad neuronal  e inconsciente, Katz, 2006.
5Goleman, Daniel, Inteligencia emocional, Kairós, 1996.
6Seligman, Martin, La auténtica felicidad, Zeta, 2011.
7Aunque la primera infancia no lo explica todo, porque el desarrollo del cerebro continúa durante toda la vida, sabemos que en los primeros años el cerebro establece conexiones a la mayor velocidad de crecimiento que jamás alcanzará. Durante los primeros cuatro años se desarrollan sistemas importantes que utilizamos para gestionar nuestra vida emocional. Este desarrollo cerebral, tras el nacimiento, depende de las experiencias que vive el bebé con las personas de las que depende.
8Eduardo Punset lo explica muy bien: “la genética no nos basta para explicar el comportamiento humano. Los genes están ahí, pero no propician actuaciones; definen las potencialidades. El comportamiento real depende de las condiciones externas, ambientales y sociales. Pero, sobre todo, también nuestra mente puede influir en nuestro cuerpo”. Punset, Eduardo, Excusas para no pensar, Destino 2011.


Fuente: Escuela con cerebro

MOTRICIDAD FINA

¿Qué es la Motricidad Fina?
La motricidad fina comprende todas aquellas actividades del niño que necesitan de una precisión y un elevado nivel de coordinación.
Esta motricidad se refiere a los movimientos realizados por una o varias partes del cuerpo, que no tienen una amplitud sino que son movimientos de mas precisión.
Se cree que la motricidad fina se inicia hacia el año y medio, cuando el niño, sin ningún aprendizaje, empieza a emborronar y pone bolas o cualquier objeto pequeño en algún bote, botella o agujero.
La motricidad fina implica un nivel elevado de maduración y un aprendizaje largo para la adquisición plena de cada uno de sus aspectos, ya que hay diferentes niveles de dificultad y precisión.
Para conseguirlo se ha de seguir un proceso cíclico: iniciar el trabajo desde que el niño es capaz, partiendo de un nivel muy simple y continuar a lo largo de los años con metas más complejas y bien delimitadas en las que se exigirán diferentes objetivos según las edades.
Motricidad fina manualidades CollageLos aspectos de la motricidad fina que se pueden trabajar más tanto a nivel escolar como educativo en general, son:
¨ Coordinación viso-manual;
¨ Motricidad facial;
¨ Motricidad fonética;
¨ Motricidad gestual.
Desarrollo de la Motricidad Fina
EI desarrollo de la motricidad fina es decisivo para la habilidad de experimentación y aprendizaje sobre su entorno, consecuentemente, juega un papel central en el aumento de la inteligencia. Así como la motricidad gruesa, las habilidades de motricidad fina se desarrollan en un orden progresivo, pero a un paso desigual que se caracteriza por progresos acelerados y en otras ocasiones, frustrantes retrasos que son inofensivos.
Hoy presentamos unos divertidos juguetes caseros que desarrollarán la motricidad fina de nuestros alumn@s en nuestras clases y salones…

Tabla, tornillos y tuercas

Motricidad fina manualidades (2)

Taco de madera, velcro y fieltro

Motricidad fina manualidades (5)

Tapones y bocas de botellas

Motricidad fina manualidades (9)

Cremalleras

Motricidad fina manualidades (12)

Pinzas de la ropa y una rejilla de la nevera

Motricidad fina manualidades (14)

Rollo de catón y pajitas de plástico

Motricidad fina manualidades

Bandeja de plástico y palitos de madera

Motricidad fina manualidades (16)

Lapices y pinzas

Motricidad fina manualidades (13)

jueves, 22 de enero de 2015

10 Beneficios de las manualidades para los niños

En estos días fríos no apetece nada salir de casa, una buena alternativa a la TV es HACER MANUALIDADES!!!!...

Os dejamos este Artículo que seguro os interesara!, así que ya sabéis!, coger papel, pintura, tijeras y....MANOS A LA OBRA!!!!



  1. Al igual que las demás personas los niños sufren y acumulan estrés, por medio de diversasmanualidades para los niños estos se pueden desestresar, para así seguir con las actividades cotidianas de una forma acertada.
  2. La creatividad es un importante elemento que las personas requieren durante toda su vida, por medio de las manualidades los niños logran potencializar este instrumento, para que así toda la vida puedan realizar actividades de forma creativa que impacten a las demás personas.
  3. Por medio de las manualidades para los niños, estos podrán aprender de una forma más sencilla, podrán tener conocimiento tanto de un mundo fantasioso, como del real. Es importante desde muy pequeños motivarlos a hacer manualidades y elementos donde utilicen la creatividad.
  4. Las manualidades son una diversión apropiada para los niños, de esta forma ellos no estarán viendo todo el tiempo televisión o realizando actividades que no les deja nada positivo, al contrario los puede meter en problemas.
  5. Para muchos niños el concentrarse en una actividad mucho tiempo es un problema, por medio de las manualidades para los niños, estos podrán aprender a centrar su atención en una sola cosa de forma paulatina, para que así después puedan ponerle la atención necesaria a las clases.
  6. Por medio de las manualidades los niños trabajan el lado derecho del cerebro, lo que permite que en el desarrollo de sus vidas puedan ser creativos y ser buenos artísticamente hablando. Con el paso del tiempo pueden tener facilidad para todo lo que requiera de estética.
  7. La memoria es otra parte importante que se trabaja por medio de las manualidades, ya que los niños están pendientes de como hace las cosas su maestra o mamá para después realizar la manualidad ellos mismos.
  8. Para algunos niños la concentración en una actividad no es el único problema, también el poner cuidado es un reto un poco difícil. Por medio de las manualidades para los niños estos pueden poner cuidado a lo que les dicen para poder realizar la actividad de forma acertada.
  9. Si en el salón de clase los niños realizan manualidades estos van a tener contacto con sus compañeros, para que así logren desarrollarse en sociedad de forma apropiada. También si las manualidades se realizan con los padres se van a crear lasos de confianza y amor.
  10. Por último, por medio de las manualidades los niños aprender a tomar decisiones, ya que deben elegir los colores a utilizar y otros características que hagan de su creación algo único.
Es importante motivar a los niños a realizar manualidades, no importa que no sean grandes artistas, lo realmente importante es que se diviertan y aprendan por medio de esta práctica.



Y para practicar os dejamos una esta que nos ha parecido muy divertida, animaros y colgar vuestras fotos, a ver que tal ha quedado!!!!
Camita de cartón